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domingo, 20 de octubre de 2013

Alteraciones del sistema auditivo

Un niño es deficiente auditivo cuando su agudeza es insuficiente para aprender a hablar, o para seguir una escolarización normal, o cuando presenta dificultades para participar en actividades propias de niños de su edad.
En el ámbito educativo, se clasifica a los niños con déficit auditivo en:
- Hipoacústicos: Su audición es deficiente, sin embargo con prótesis o sin ellas, puede adquirir el lenguaje oral por vía auditiva, aunque presente alteraciones en la articulación y en la estructuración lingüística dependiendo del grado de su hipoacusia.
- Sordos profundos: Su audición les impide adquirir el lenguaje por vía auditiva, por lo que necesitan servirse de la visual para conseguirlo.

Los tipos de sordera dependen de la localización de la lesión:
Si la alteración está en el oído externo o en el medio, tenemos la sordera de conducción.
Si la alteración está en el oído interno, hay sordera o hipoacusia neurosensorial.

Existen cuatro grados de sordera:
  • Ligera, de 20 a 40 decibelios de pérdida auditiva.
  • Media, de 40 a 70 “ “ “ “
  • Severa, de 70 a 90 “ “ “ “
  • Profunda, más de 90 “ “ “ “



Desarrollo de la audición en la infancia

La percepción auditiva en el niño evoluciona de la siguiente forma:

-Recién nacido: Es muy sensible a la intensidad de los sonidos. Se inquieta y sobresalta ante ruidos fuertes. Éste fenómeno se produce ya antes de nacer. En cambio la música suave y la voz del cuidador le tranquilizan.
Percibe sonidos, pero no los localiza ni dirige su cabeza hacia la fuente sonora. Por ello resulta difícil saber cuando atiende realmente al sonido.
El recién nacido nace con predisposición a determinados sonidos, y prefiere la voz humana y los sonidos del lenguaje que más tarde imitará.
-1 mes: Oye muy bien, pero todavía no puede localizar el sonido. Va afinando su capacidad auditiva.
-2 meses: Ya localiza la fuente sonora y empieza a interesarse por diferentes sonidos. Los bebés de apenas unos días discriminan unas voces de otras, reconocen voces familiares, por ejemplo la del cuidador, y a los 2 meses hacen discriminaciones tan finas como para distinguir “ma” de “na” y “ba” de “pa”.
-3 meses : Vuelve la cabeza hacia la fuente sonora, lo que indica que localiza el sonido. Empieza a diferenciar la voz humana de otros sonidos y a mostrar preferencia por ella, lo cual le permitirá más tarde prestar atención e imitar los sonidos del lenguaje.
-4 meses: Ha adquirido agudeza y madurez auditiva, y logra identificar sonidos familiares, con lo que puede localizar la dirección exacta de la fuente sonora.



-5 meses: Se fija en la persona que habla, empieza a distinguir los tonos de la voz, y es sensible a la música.
-7 y 8 meses: Se orienta hacia el sonido y establece unos primeros mecanismos de lateralización frente a la llegada del estímulo.
-9 meses: Su orientación hacia el sonido es totalmente estable; sigue la caída de un objeto y conoce la presencia o ausencia de la madre.
-10 meses: El niño tiende a imitar gestos y sonidos. Responde a su nombre, pero está completamente incapacitado para una verdadera comprensión del significado de las palabras.
-11 meses: Tararea música.
-1 año: Reacciona frente a la música y gusta de los sonidos sueltos repetidos. Suele reír ante ruidos inesperados.



-2 años: Le gusta escuchar tanto por razones de lenguaje como por razones sonoras.
-3 años: Escucha para aprender.

¿Por qué es importante oír?

Oír nos hace más capaces y enriquece nuestras vidas. Oír nos permite tener una vida social, trabajar, interactuar, comunicarnos e incluso relajarnos. Además, oír correctamente también nos ayuda a estar a salvo, ya que nos advierte de peligros potenciales y nos alerta de las situaciones adversas en que se encuentran los demás.
Oír nos resulta esencial para poder vivir y compartir la vida de manera más plena. Nuestra capacidad de oír nos proporciona una enorme fuente de información. Alguna de esta información es obvia y otra apenas la percibimos pero, combinada, es el puente entre el mundo y el modo en que interactuamos con él. Oír nos ayuda a llevar nuestra vida cotidiana sin limitaciones.

La educación de la audición tiene una importancia significativa ya que permite acceder al niño al mundo del lenguaje, no sólo al verbal sino también al lenguaje musical, por lo que en muchas ocasiones nos deberemos servir de la música para estimular este sentido.

La audición

El sentido del oído es fundamental para el desarrollo humano y del individuo en sociedad, siendo uno de los sentidos primordiales de nuestra especie. La audición constituye los procesos psico-fisiológicos que proporcionan al ser humano la capacidad de oír. El conjunto de órganos que participan en su desarrollo y que nos permiten comunicarnos por medio de sonidos es sumamente interesante e importante de cualquier modo.


Las orejas y los oídos constituyen el equipamiento necesario que permite la compleja transferencia de energía y el sistema de cambio, capaz de convertir las ondas sonoras en energía mecánica que posibilita la escucha.

El oído humano se divide en 3 partes diferentes: el oído externo, el medio y el interno.
oído externo
oído medio
oído interno

Os muestro una imagen del oído con todas sus partes y definiciones para que sea más fácil su compresión.

A partir de estas imágenes y definiciones, se nos hará más fácil la compresión del funcionamiento del sistema auditivo a través del siguiente vídeo.